miércoles, 20 de noviembre de 2013

Hidratación deliciosa

   La manteca de cacao  o aceite de teobroma ha sido usada en el cuidado de la piel durante siglos. Mantener la piel húmeda y ultrahidratada es esencial para la salud  y el mantenimiento de la piel, y la manteca de cacao pura tiene los mayores beneficios humectantes.
   Se extrae de las semillas del cacao, es ligeramente amarillenta, con sabor y aroma a chocolate y con un tacto muy agradable.
  Se usa como ingrediente principal en lociones hidratantes, aceites para masaje, cremas  y jabones para la piel del cuerpo, así como en productos para prevenir estrías. La manteca pura de cacao también puede ser un tratamiento efectivo contra la sequedad e irritación en caso de eczema o dermatitis. 
   También se puede encontrar en productos capilares como labiales. Su intenso y delicioso aroma la lleva a jugar un papel importante en productos de aromaterapia y productos de baño con aroma. 
    El tratamiento que os propongo es muy sencillo y eficaz. Es ideal para hidratar la piel del cuerpo que a diario sufre las agresiones externas (frío, viento, calefacción, jabones,...). Es tan agradable por su olor y su tacto que repetireis sin dudarlo. Además, se absorbe rápidamente dejando la piel sedosa, sin sensación grasa tan molesta de algunas hidratantes corporales.

  Compraremos la manteca en un herbolario o en un obrador. 

  Mientras nos duchamos, fundimos la manteca de cacao en un quemador de aceites esenciales hasta convertir la manteca en aceite. 

  Con la piel limpia y seca, aplicamos el aceite aún caliente con un ligero y lento masaje circular hasta su absorción total.

   La ventaja de este tratamiento es doble ya que por un lado obtendremos una hidratación profunda y, por otro lado, relajación y bienestar mental. ¡Probadlo, no os arrepentiréis!

 

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