lunes, 26 de agosto de 2013

Tercera clase: La paciencia es la madre de la belleza

   La constancia es otra de las virtudes que intento inculcar a mis alumnos, para que a su vez, en el futuro lo sepan transmitir a sus clientes ya que desgraciadamente, en Cosmetología como en casi todo en la vida, la perseverancia es imprescindible para obtener buenos resultados.

   Es ridículo creer, que es posible lucir el bikini en el mes de julio, habiendo comenzado el tratamiento anticelulítico en junio o que las arrugas se irán en un par de días. Ocurre lo mismo con cualquier tratamiento estético.
  Las mujeres sabemos que se necesita tiempo, pero la pereza y la falta de voluntad nos invaden dejándonos llevar por la publicidad.
  Para que un tratamiento de belleza sea efectivo son imprescindibles dos cosas: “tiempo y constancia” para adquirir y ejecutar una serie de hábitos de belleza, que muchas mujeres no realizan al no conocer ni el cómo ni el cuándo ni el dónde.
  A continuación, se exponen los pasos a seguir para conseguir unos resultados satisfactorios


1- Conoce tu piel y sus necesidades:
 
  Para ello, habrá que acudir a un especialista que estudiará el tipo y el estado en que se encuentra nuestra epidermis. Existen pieles secas, tan bien cuidadas, que su aspecto externo es mucho mejor, que el de algunas pieles normales castigadas por estar en contacto diario con el sol o con el frío.

  Así, una vez que se conozcan las carencias, se podrá elegir el tratamiento más adecuado.

 
2- Elige el momento y el lugar


   Antes de iniciar cualquier tratamiento, habrá que encontrar el sitio perfecto para los rituales de belleza donde se colocarán todos los productos y accesorios que van a necesitarse. A ser posible, será un lugar tranquilo, agradable y espacioso. Aunque éste no reúna las condiciones ideales se intentará, por lo menos, que esté limpio y sea cómodo. 

     
   En cuanto al momento más idóneo para dedicarlo a la belleza, sería aquel en el que una se encuentre más tranquila y relajada. Hoy día, es complicado encontrar ese instante. Por las mañanas, se tiene mucha prisa porque se debe ir a trabajar y por las noches, el cansancio quita las ganas.

 
   Aun así, se debería ser capaz de sacar al menos media hora al día para dedicarlo a una misma. Qué menos, ¿no?

3- Selecciona el producto adecuado
 
   Dependiendo del tipo y el estado de la piel, de la zona del rostro o del cuerpo y del momento del día, se deberá elegir un producto u otro porque las necesidades varían.
Si tienes dudas, ¡consulta a un verdadero profesional!

 
4- Controla la cantidad, el tiempo y el modo de aplicación
   Con relación a la cantidad, en cosmética siempre: “menos es más”, es decir, es mejor poder añadir que tener que quitar, salvo con los protectores solares, ahí sin miedo, como si nos sobrara.
   La mayoría de las mujeres creen, que obtendrán un mayor resultado, si emplean mucha cantidad de producto y resulta que lo que consiguen es asfixiar a su piel, pues ésta tiene un límite de absorción.
 
 
   En cuanto al tiempo, ocurre lo contrario. Es necesario dejar que la piel absorba el cosmético y haga su efecto.
   ¡Para notar resultados positivos, deberemos utilizar el producto, por lo menos, durante seis semanas y en el caso de los productos corporales, se requerirá un mínimo entre ocho y diez semanas, o sea, habrá que consumir una media de una a dos cajas del cosmético en cuestión!
      En caso de cosméticos irritantes (cosméticos depilatorios o decolorantes del vello), habrá que controlar el tiempo de uso siguiendo las instrucciones del fabricante, pues si no lo dejamos actuar el tiempo suficiente no lograremos el efecto deseado, pero si nos excedemos, podemos agredir la piel,
¡¡Please!! no nos pongamos a guasapear con el churri y nos despistemos!

   Por último, la clave para que un tratamiento cosmético funcione, es primordial conocer el modo de aplicación, algo que la gran mayoría desconoce, por lo que a este tema tan importante le dedicaré la próxima clase.

 

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