domingo, 12 de mayo de 2013

Segunda clase: "Contra pereza, limpieza"


Ufff..., por no desmaquillarme ahora.
¡Total, por una sola noche!

Típicas palabras de cualquier mujer antes de acostarse después de
un día agotador. En el fondo, todas sabemos que dormir sin
limpiar el rostro no es lo correcto pero el cansancio y la pereza
nos vencen
 Hay que reconocer que es ¡UN TOSTÓN!
Por eso lo ideal es que cuando lleguemos a casa, no pensemos en la pereza que nos da y vayamos directas al baño. Cuanto antes lo hagas, ¡MEJOR!

¡Total son cinco minutos y
un montón de beneficios!

   El sector de los productos de limpieza es el primer mercado cosmético en volumen de ventas con casi 57 millones de unidades vendidas en 2010 (fuente: revista Vida Estética).
   Una de cada tres mujeres compra un producto limpiador y una de cada dos mujeres lo utiliza a diario aunque todavía hay muchas que se dejan comer por la pereza pensando: Mañana lo hago y llega mañana y vuelven a decirse: ¡Mañana, sin falta!
 
   Si la mujer fuera consciente del cambio tan grande que su piel tendría sólo con realizar este sencillo gesto... Más luminosidad, menos poros abiertos, tez más uniforme,... Además, con este sencillo paso, el resto de cremas que utilicemos serán mucho más útiles.

¿Lavar o limpiar?
      Lo primero de todo, habría que distinguir entre lavar y limpiar el rostro. Lavar con agua sólo sirve para despejarse, quitar las legañas y refrescar la piel.
     Sin embargo, limpiar significa eliminar la suciedad que, a lo largo del día, se va acumulando (residuos de maquillaje, sudor, polvo, contaminantes del ambiente, grasa segregada por la piel y células muertas).
                                                            
     Lo ideal es limpiarse el rostro dos veces al día, una por la mañana y otra por la noche. ¡Sí, sí! ¡POR LA MAÑANA Y POR LA NOCHE!. La higiene matinal es tan importante como la nocturna, si la primera es necesaria para eliminar la suciedad acumulada durante el día, la segunda es esencial para retirar los desechos que las células expulsan por la noche. Si la piel es seca o sensible, puede usar sólo agua.
 
Pero ¿qué tipo de producto limpiador debo elegir?

      Muchas mujeres no están seguras de qué desmaquillador elegir. Entre los profesionales existen discrepancias. Yo siempre aconsejo escuchar a la piel y proporcionarle lo que necesita.
     Al terminar la limpieza uno no debe de sentir ni tirantez ni sequedad. Por lo tanto, se deberá elegir aquel producto que elimine correctamente la suciedad pero sin que reseque tu piel.
   Si después de limpiarla, sientes la piel muy seca como a veces sucede con los jabones, quizás deberías usar uno más suave como una leche limpiadora. De igual manera, si notas que queda muy grasienta, podría ser que no estés usando el producto más apropiado.
    
 
     Existen diversos productos de higiene, jabones, leches, geles, aguas micelares, espumas, toallitas, aunque hoy día los jabones y las emulsiones limpiadoras en forma de leches siguen siendo los más utilizados.

    A pesar de que los jabones actuales suelen contener sustancias hidratantes (glicerina o aceites vegetales), la mayor parte de los jabones son alcalinos con un pH superior al de nuestra piel por lo que tienden a resecar o irritar. Por ello, se recomienda no usarlo si nuestra piel es delicada, sensible, madura o seca, reservándolo para las pieles grasas o con tendencia acnéica. En cuanto a las leches, lo esencial es que estén indicados para el tipo de piel.

Agua micelar de Plante System
para cada tipo de piel

    Hasta hace poco, la oferta de limpiadores no era tan amplia. Hoy día se quiere ofrecer el desmaquillante perfecto para cada mujer. 
    Desde hace un tiempo, se han introducido en el mercado el uso de las toallitas limpiadoras que aunque, son muy cómodas no son las más indicadas para todos los días ya que no aseguran una completa higiene, por lo que deberían destinarse a un uso restringido (viajes). En cuanto a las aguas micelares, son muy cómodas e ideales para pieles que apenas se maquillan o para completar la limpieza después de usar una leche limpiadora en vez del tónico.
   
    En general, se recomienda usar para la piel:

Normal
Emulsión (leche) limpiadora hidratante o gel + Tónico (o agua micelar)
Grasa
Jabón, gel o emulsión astringente + Tónico (o agua micelar)
Seca
Emulsión limpiadora hidratante + Tónico sin alcohol (o agua micelar)
Sensible
Emulsión limpiadora calmante o syndet
Masculina
Gel limpiador

   Yo, particularmente, combino una leche limpiadora Pureté Thermale de Vichy con el agua micelar de Plante System ya que he comprobado que sólo la leche no me es suficiente y si me lo aplico dos veces, me queda la piel grasienta. El agua micelar me deja la piel con sensación de limpieza sin tirantez.
 

Pasos de una correcta limpieza del rostro

    Para conseguir una buena higiene del cutis, es fundamental seguir los siguientes pasos:

1. Asegúrate que tienes las manos limpias:
   Antes de comenzar, comprueba que tus manos estén limpias pues, si están sucias podrías estar esparciendo bacterias sobre la cara. 

2. Elige la técnica y los productos necesarios
   Recuerda: ¡Ante todo, sé delicada! Imagina que estuvieras lavando ese jersey de cashmere que te costó tanto. Algunas esteticistas utilizan esponjas especiales para esta función. Otras, recomiendan el uso de la punta de los dedos. Como no está comprobado que una técnica sea mejor que la otra, usa la que más te guste.  Lo único, si usas esponjas, manténlas limpias para evitar el desarrollo de microorganismos.

3. ¡Cuidado con el contorno de ojos, las pestañas y los labios!:
   Para no estropear estas zonas tan frágiles, se debe comenzar desmaquillando los ojos y los labios con un producto específico y continuar con el rostro y cuello. Para ello se empapará un disco de algodón en el desmaquillador de ojos y se posará sobre el párpado, sin frotar ni restregar, manteniéndolo así unos segundos para que el maquillaje se mezcle con el desmaquillador y cueste menos retirarlo.
   Después, da una pasada con el mismo disco para eliminar la mayor parte del maquillaje. En el caso de que queden restos de maquillaje (productos waterproof o resistentes al agua), lo ideal es terminar la limpieza con un disco limpio impregnado en el desmaquillador y frotar muy suavemente los párpados hasta la total disolución de los restos.
   Para desmaquillar las pestañas, el procedimiento correcto consiste en aplicar sobre ellas un bastoncillo empapado en el desmaquillador, con el ojo cerrado, en la dirección del crecimiento de la pestaña, de raíz a punta, en forma de vaivén.
   En el caso de los labios, dejaremos reposar el producto con un algodón sobre los labios y tras unos segundos, se realiza un suave masaje en forma de ocho en horizontal frotando, hacia dentro para retirar cualquier resto de maquillaje.


4. Desmaquilla el rostro:
   Siempre se debe trabajar con ambas manos a la vez, de modo que, para empezar aplicamos el producto en los cuatro puntos cardinales del rostro (pómulos, nariz, frente y mentón). Después, con movimientos circulares, ascendentes y suaves, para no estirar la piel, masajeamos el producto para que se mezcle con la suciedad. Se parte de la nariz, insistiendo en las aletas para continuar subiendo hacia la frente, bajando por los pómulos, continuando en el mentón y terminando en el cuello y escote.


5. ¡Aclara!:
   Quizás, esta fase sea la más importante. Con la ayuda de las manos o de una toallita humedecida con agua, a temperatura ambiente, retira el producto limpiador, sea leche, jabón u otro producto. Evita tanto el agua caliente como el agua fría porque los capilares se resienten y la piel se seca.


Aclara correctamente
6. La prueba del algodón:
   Para confirmar que no queda ningún resto de suciedad en la piel, pasa un algodón mojado en el producto limpiador.
¿Os acordáis de este anuncio?

   Si queda algún resto de suciedad, repite los pasos anteriores. Seca la piel suavemente con una toalla limpia. En caso de que tengas la piel sensible, termina la limpieza con el tónico sin alcohol o el agua micelar. Si no te vas a aplicar maquillaje inmediatamente, deja la piel un poco húmeda.
 
 
7. Para finalizar, aplica el tónico siempre:
   Este tipo de producto ayuda a refrescar la piel y devolver el pH ácido que se ha podido perder con la limpieza, pues al arrastrar la suciedad, la piel se puede desengrasar demasiado alterando su pH.
Mucha gente piensa que el tónico se utiliza sólo si se usa leche limpiadora como desmaquillador y no es así. Es conveniente utilizarlo después de desmaquillarnos con cualquier producto de higiene facial.
    La única precaución es la de evitar aquellos tónicos que contengan alcohol, en caso de tener una piel seca o delicada. Toques suaves sin arrastrar el algodón, dejarán la piel preparada para recibir el siguiente cosmético. Después, se podrá continuar con el tratamiento hidratante de la mañana o el nutritivo nocturno.

¿Es necesario acudir a un centro de estética?
   Es importante hacerlo cada cambio de estación porque la limpieza de cutis que realizan los profesionales son más profundas y preparan la piel para recibir los cambios climáticos. Pero depende del tipo de piel que tengas, deberás hacerlo con más o menos frecuencia. 
 
     En definitiva, no olvidemos que la base de un rostro bello es un cutis limpio. Es algo muy sencillo de llevar a cabo y una vez que conseguimos convertirlo en un hábito de vida, se convierte en algo ¡IM-PRESCENDIBLE!
                       
                Como decía mi abuela:  “Contra pereza, diligencia”

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