sábado, 26 de mayo de 2012

¡Indignada!

     No sé si es "digno" indignarse hoy día por bobadas pero así me sentí el otro día cuando acudí a la presentación del nuevo libro escrito por una famosa periodista. Y lo peor del caso es que era una indignación esperada.

   Decidí acudir porque es importante aprender de personas interesantes y por ver cómo los escritores consagrados realizan sus presentaciones. Llegué un rato antes, me gusta perderme entre los libros, siempre descubro algo y siempre me quedo con ganas de comprar unos cuantos libros. Diez minutos antes de que comenzara el acto, busque asiento y mientras recordaba como fue mi presentación en ese mismo lugar, escuche una voz detrás de mí, me dí la vuelta y allí estaba ella, siendo entrevistada. En ese mismo momento, comenzó mi absurda indignación.
   Digo absurda porque era algo de esperar que siendo una famosa, la prensa acudiera. A medida que se acercaba el momento, más periodistas aparecian, preocupados de hacer una buena foto y de realizar la entrevista pertinente.

   Cuando presenté  mi libro, la libreria también se encargó de convocar a la prensa, entonces, ningun periodista se presentó, tal vez sentí algo de decepción pero era lógico que no fueran puesto que no soy una escritora importante y mi cara en un periódico o en una televisión no vende.
   Pero ¿por qué el otro día me indigné? Sencillamente, porque de nuevo comprobe que la prensa sólo se preocupa de vender como cualquier otro negocio, cuando los medios de comunicación están para difundir la cultura sea famosa o no, venda o no venda.

  Menos mal que mi indignación duró segundos, enseguida vino a mi mente el grato recuerdo del día en que presenté mi obra acompañada de la gente que realmente importa que este allí, ¡el público!



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