domingo, 15 de abril de 2012

El mes del libro: El papel

   Ayer estuve visitando la exposición "El libro: contenido y forma" en Santillana del Mar (Cantabria) incluida en la III Edición del Festival "Arte Libro".
   Bajo el lema de 'Hazte un libro', este año 2012 se quiere dedicar especialmente a la autoedición, la realización de libros artesanales, las pequeñas tiradas, las ediciones limitadas y los libros de artista
   Al ver esta exposición, me he dado cuenta que si es complicado dedicarse a la autoedición hoy dia, más complicado era antiguamente.

Diosa Mnemosine
    El libro nos parece hoy algo tan común que casi no apreciamos el cambio que supuso en la evolución de la humanidad. Cuando los libros no existían todo el conocimiento, su conservación y su transmisión dependían de la memoria y de su importancia los griegos dieron buena muestra al convertirla en la diosa Mnemosine. ¿Quién no ha asociado una imagen con algo que desea recordar para, evocando esa imagen, traer a la memoria lo que queremos recordar? Pues básicamente ese era el sistema de Simónides. Pero ese sistema no era el ideal a medida que iba creciendo el volumen de conocimientos, y además no permitía que se difundiesen entre toda la población. Había que desarrollar un sistema para fijar estos conocimientos por escrito en algún soporte y que su conservación no dependieran sólo de la memoria humana.
     En un primer momento fueron utilizados como soporte las tablillas de piedra o de arcilla blanda en la que se grababan los caracteres de la escritura cuneiforme originaria de Sumer.
Papiro
Pero el primer producto, de origen vegetal, empleado para la escritura será el papiro. Por cierto, la caña de los papiros se llamaba Byblos porque se halló por vez primera en el puerto de Byblos y de ahí procede "Biblia" que significa "el libro". Para escribir utilizaban plumas de aves llamadas cálamos. El documento más antiguo del que se tiene noticia , hasta el momento ,escrito sobre papiro es un tratado médico datado en el siglo XX a.C.



     El progreso no se detuvo, y en el siglo II a.C en el reino de Pérgamo, situado al norte de Mileto, en la costa de la actual Turquía, comienza a emplearse otro soporte para la escritura, utilizando como material piel de cabra u oveja, especialmente estirada y muy fina que también podía ser utilizada para la encuadernación. Este soporte será muy empleado durante la Edad Media e incluso mucho después, como lo demuestra que el Tratado de Versalles firmado en 1919, el documento que ponía punto final a la I Guerra Mundial.
    Además, el pergamino permitía ser separado en hojas y luego agruparlas encuadernándolas, dando forma a lo que se llamaría Códice. Para fabricarlo se doblaban las hojas de pergamino y se cosían. Con el papiro no se podía hacer, ya que era quebradizo y se rompía, por lo que aquellas obras que se consideraban particularmente valiosas se copiaban a pergamino para conservarlas.

    Pero la invención del soporte para la escritura más difundido en el mundo, y que es el que utilizamos en nuestros días y desde la invención de la imprenta en el siglo XV, el papel, no se produjo en el Mediterraneo como el papiro y el pergamino, sino mucho más al este, en la lejana China. La innovación técnica, consistía en el empleo de fibras vegetales con un alto contenido en celulosa para lo que usaba hojas de morera, algodón e incluso telas viejas. A continuación, estas hojas eran machacadas en un mortero con agua hasta obtener una pasta homogenea que finalmente es prensada hasta lograr la forma definitiva del papel.
Elaboración artesanal del papel
    Su fabricación fue un misterio tanto para musulmanes como para cristianos, hasta que en el año 751 los chinos son derrotados por los musulmanes en la batalla de Talas, y caen prisioneros varios soldados chinos que conocían el secreto de la fabricación del papel. Después de descubrir ese secreto, un año después, los árabes ya instalan la primera fabrica de papel en Samarkanda, en Uzbekistán, logrando el primer papel que se fabrica fuera de China y Japón. Los musulmanes extenderán su uso por Europa, aunque a lo largo de toda la Edad Media se seguirá usando el pergamino.

    Las fábricas europeas de papel más antiguas conocidas son las de Játiva en España, del siglo XII y la italiana de Fabriano del siglo XIII.

   Y hoy lo dejamos aquí. En la próxima entrada, hablaré de la imprenta, la técnica de copiar varios libros a la vez y que consiguió difundir la cultura por todo el mundo.


1 comentario: